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ESTRÉS VS CARGA ACADÉMICA.

 

¿Cómo identificamos el cansancio y estrés de nuestros niños por la carga académica virtual actual?

Las demandas de aprendizaje y rendimiento académico por parte de la educación escolar suponen otra fuente de dificultades que pueden generar estrés. El aprendizaje de la lectura y la escritura y las primeras reglas y conceptos matemáticos, que es la tarea fundamental de los primeros años escolares, no está exento de dificultades y requisitos, lo que produce en muchos niños fracasos en lograr esos aprendizajes eficazmente. Síntomas de la tensión que conllevan estos aprendizajes escolares elementales son la ansiedad asociada a exámenes y el temor al fracaso escolar.

Aunque los estudios sobre los síntomas de estrés se han llevado a cabo masivamente con estudiantes de Educación Secundaria y universitarios, ambos indicadores de estrés pueden aparecer también niños en Educación Primaria, a los 7 y 8 años, con una intensidad que, según los casos, puede alcanzar un alto grado y suponer dificultades serias de adaptación escolar. 

¿Qué es el estrés en los niños?

Los hábitos de trabajo sedentario y concentración en la tarea, así como las normas de la vida escolar no son fácilmente asequibles para muchos niños, que pueden experimentar dificultades y estrés ante estas exigencias y más aún, si estas exigencias no sólo provienen de la institución sino también de casa, de los padres o de quienes ayudan con las tareas y actividades académicas, tomando en cuenta que, ahora con la virtualidad la saturación de tareas y cumplimientos de planes de clase obligatorios ponen al margen ya  prueba la capacidad de nuestros niños. Pero, un punto muy importante a tomar en cuenta es que la exigencia no siempre formará  un niño sano emocionalmente y académicamente. 

El cansancio académico debe ser tomado en cuenta, los padres de familia tienen que velar porque existan actividades que ayuden a sus hijos a distraerse de las obligaciones de la escuela, siempre y cuando dichas actividades motiven al niño a involucrarse más en su proceso de enseñanza aprendizaje. En este caso el proceso de recompensas es directamente proporcional a las tareas realizadas por el niño, en concordancia con el fin último que es ayudar al niño a que pueda cumplir con lo que se le pide. 

Un cerebro descansado ejecuta operaciones más eficientes que un cerebro cansado, cuando se está cansado muy difícilmente se pueden tomar buenas decisiones, y los resultados de las mismas no abonarán a que los niños puedan sentirse bien en lo que hacen, se busca realización personal y para ello hay que motivar a través de diferentes herramientas para que esto se pueda llevar a cabo.

Aquí les mostramos algunas características para identificar el estrés en nuestro hijo:

¿Cómo identificamos el cansancio y estrés de nuestros niños por la carga académica virtual actual?

Existen algunas otras muestras de síntomas de estrés cuando éste va asociado a la escuela, claro que los síntomas pueden variar de niño en niño. Aquí están los más frecuentes entre las edades de 6 a 10 años:

 

 

Ante estas dificultades y manifestaciones REDÜKME percibe la importancia de los recursos externos como apoyo especial, tutorías o clases particulares, brindando y generando este tiempo como un espacio protegido, en donde se puede desarrollar el aprendizaje que en el colegio o en el ambiente desde casa no está logrando, al no tener esa ayuda individualizada. Las clases de apoyo también dentro de la institución de estudio, puede ser de ayuda, siempre y cuando no se “etiquete” al niño dentro de un grupo desfavorable. 



Aprendiendo a controlar el estrés con nuestros hijos:

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